De Furious Planet a Mad Robot. Entrevista con Mike Grau

De Furious Planet a Mad Robot. Entrevista con Mike Grau

1406
0
Compartir
Mad Robot

“En estos niveles no hay aspiración económica, por eso cuando ves a gente de tu entorno fliparla, te partes el culo: todos los discos son geniales, todos los directos cojonudos, giras de tres días, éxito mundial palmando pasta y tocando solos. Pero con buena cara en Facebook”

Texto: Raúl Tamarit

A principios de los noventa una serie de grupos irrumpían en el panorama patrio con unas características muy determinadas y empapadas por el sonido anglosajón que llegaba allende los mares con vientos de cambios (Pavement, Sonic Youth, Fugazi, Pixies…). Un resurgir de la independencia con condiciones y planteamientos desconocidos por estos lares. Buscando un mercado alternativo que parecía tener oídos para un enfoque distinto y con la única arma de las guitarras y los ecos del punk impregnando la actitud de muchos de ellos. Una avanzadilla de lo que años después se confirmó como indie, y que al principio sonaba como una fórmula y no como un estilo como ahora se conoce. Bandas de todos los lugares de la península con algo distinto que ofrecer. Desde Cancer Moon, El Inquilino Comunista, Psilicon Flesh o Vancouvers, cada uno con una intención, pero al mismo tiempo con un objetivo común: romper con lo establecido.

En Valencia la avanzadilla se vio, entre otros, con Furious Planet, que llegó a editar con Subterfuge, sello/fanzine revitalizante de las consignas indies. En 2016 se conmemora el 20 aniversario del álbum “Trip” que editó el sello madrileño. Tras la disolución de estos, poco tiempo después, su líder, Mike Grau reaparecería en escena con Mad Robot. Manteniendo las constantes que le hizo formar el grupo en los noventa, pero al mismo tiempo desafiando a los momentos actuales. Su última publicación es “I Declare War”.

Grau nos habla de cómo ha ido cambiando el entorno musical desde sus inicios al frente de Furious Planet hasta el momento actual con Mad Robot. Sin morderse la lengua.

En la primera mitad de los noventa empezasteis Furious Planet en un entorno aperturista buscando nuevas tesituras por entonces inexistentes. ¿Existe actualmente esa búsqueda en Mad Robot?

Realmente Furious Planet sólo éramos 4 chavales que aplicaban el hard-core y el punk para hacer canciones pop, no habían pretensiones artísticas ni era ningún ejercicio de estilo, tocábamos a todo volumen, todo muy rock. Pasábamos bastante de todo, nos dejábamos llevar un poco por lo que iba surgiendo.

¿Se os cerraron muchas puertas al cantar en inglés algo por entonces a la orden del día? Aunque hicisteis algo en castellano que no se llego a publicar.

Claro, eso sigue sucediendo hoy en día, mucha gente rechaza a los que no cantan en castellano. Siempre escuchamos música en inglés y nos salió siempre el hacerlo así.

Cuando grabamos “Photophobia” parte de la banda presionó para hacer cosas en castellano, con la idea evidente de llegar a más gente, el resultado fue un disco en dos idiomas que no convenció a Locomotive Music. Al final decidimos hacerlo todo en inglés y así quedó. Con los años recuperé esas grabaciones en un disco que sacamos vía digital en Bandcamp, “The Funeral”, allí se muestran todas esas versiones, alguna acertada y otras muchas (para mi gusto) fallidas.

Una de las diferencias notables respecto a Furious Planet y Mad Robot son las infraestructuras, llegasteis a publicar con Subterfuge y Locomotive Music. Ahora sin embargo os autoeditáis. ¿Regreso al punk como dirían Los Ilegales o escarmentado con las compañías?

Bueno, acabamos muy hartos de la industria discográfica, pero lo cierto es que para funcionar a ciertos niveles son necesarias. Hoy en día, es muy difícil tener a alguien que te edite, así que el sistema de autoedición para la mayoría de bandas es lo más normal. La gente se paga sus discos como puede, o directamente lo sacan sólo en digital, las ventas ya no importan, editas más por el fetichismo de tus cuatro fans y por mostrar el trabajo a gente de prensa e intentar que mandándoles el disco te saquen cuatro líneas.

Las pequeñas bandas no tenemos apoyos en la prensa establecida, ni acceso a tocar frente a un gran público, así que nos dedicamos a apoyarnos entre nosotros, ir a conciertos pequeños, comprar discos y merchandising de colegas y vivir al margen de todo lo demás. Solo el blog amateur y el amante de ese circuito conocen el estado de salud real de su ciudad.

¿Supone más desgaste hacerlo todo uno mismo? Incluso ahora grabas tus propios discos en casa.

Claro, vives en un supuesto fracaso constante, no tienes medios para mostrar lo que haces y no puedes competir. Pero todo eso es irreal porque esto no es más que un acto creativo, es un éxito crear una obra y mostrarla, disfrutar de crear y de compartir vivencias con tus compañeros y con la gente que se cruza en tu camino. En estos niveles no hay aspiración económica, por eso cuando ves a gente de tu entorno fliparla, te partes el culo: todos los discos son geniales, todos los directos cojonudos, giras de tres días, éxito mundial palmando pasta y tocando solos. Pero con buena cara en Facebook.

Grabo mis discos porque soy un parado de larga duración y no tengo un duro, grabo en casa como mejor puedo, me hago las fotos, vídeos, carteles, todo.

Furious Planet
Furious Planet

¿Qué ha cambiado respecto a los altavoces mediáticos? Porque ahora parece que los grupos no se molestan ni en mandar su disco. Con tener una serie de palmeros agregados en Facebook o Twitter parecen tener bastante.

Los críticos de medios están viejos, no se les invita a los conciertos porque no van, no se les manda disco porque no te ponen o cumplen con tres líneas y ya está. Funciona el corta pega a saco, y la mayoría de críticas son en plan: “son una banda de rock, tocan guitarras y batería, el disco está repleto de canciones y tiene portada”. Solo el pequeño blog apoya la cultura de cada ciudad, la radio libre y el fanzine.

El periodista amateur es el único que no está vendido a las discográficas y a las promotoras, el resto hacen la labor mediática a todo este entramado para vender a los mismos de siempre, bandas de pop blando cantando en castellano, el indie de 40 principales, el de festival multitudinario donde la música no importa, no hay riesgo, nadie programa.

¿Con las redes sociales es más fácil llegar a un público potencial?

Es más fácil comunicarte con tu público y mostrarles lo que haces, conocer gente afín, pero tampoco te hace vender discos en Japón ni tocar en festivales. Evidentemente la tecnología e internet ayudan al músico de hoy, pero también han vulgarizado la música y la han reducido al puro consumo, la gente oye canciones sueltas dos veces y pasa a otra cosa.

¿Cuándo decides dar por finiquitado Furious Planet y iniciar Mad Robot? Un poco antes de Mad Robot hubo un amago de vuelta con algún concierto incluso.

Nos juntamos un par de veces, hicimos unos pocos conciertos y poco más, estaba cansado de tocar ya esas canciones, no compuse ni un solo tema entre 1998 y 2011. Pero de repente volvió a ser una necesidad para mí y empezaron a brotar montones de canciones, ahí le puse el nombre de Mad Robot por enmascararme tras algo y ahora mira… la verdad no pensaba editar nada ni llevarlo al directo mucho menos. Me alegro de seguir pegando guitarrazos con mis colegas.

¿Se han regenerado los grupos que empezaron con vosotros? Los que quedan, claro, hay otros que han desaparecido del mapa.

Claro, mucha gente de los 90 ya no toca, ni va a conciertos, pero otros siguen por Valencia haciendo música de diversas maneras, de hecho creo que la edad media del músico valenciano es bastante elevada, me gustaría ver mucha más gente joven haciendo música y también más público joven.

Hay una gran lucha para que el rock de pub, de pequeña sala, no muera, hay que apoyar a las bandas locales. Institucionalmente es deplorable lo que lleva pasando con la cultura de esta ciudad en todos estos años que ha estado el PP, les hemos importado una mierda.

¿Algún momento de crisis intelectual y ganas de dejarlo todo desde que empezasteis?

Todos los días jajajaajaja, es duro trabajar sabiendo que siempre vas a perder.

Vosotros estuvisteis en un circuito en el que tocar en directo estaba a la orden del día. Ahora parece que no tanto. ¿Qué razones ves que se encuentran para que en las salas programen siempre a los mismos, tengan o no álbum vigente y los festivales clonados unos de otros?

Antes las bandas hacíamos giras estatales, aunque no sin dificultades: nosotros pasamos hambre, frío y penurias económicas a tope, pero claro, había más cultura de ir a ver conciertos, toda esa gente se ha hecho mayor y no se ha heredado ese hábito, así que ahora es todo más difícil.

Las salas programan básicamente lo que saben que va a funcionar, es negocio y con su pasta hacen lo que quieren. Por eso siempre tocan los mismos y abundan las bandas tributo. Los discos se consumen con un velocidad brutal, un mes después de sacarlos dejan ya de estar vigentes, todo está manejado por las multinacionales, discográficas y promotoras, las redes apestan con el copia pega y con las campañas publicitarias. Hay que leer y escuchar mucho, escarbar y tener personalidad y opinión. Ellos nos quieren borregos, domesticados, mansos y distraídos con modas, festivales, tv y fútbol.