Derribos Arias: Aberrando desde el infinito y más allá

Derribos Arias: Aberrando desde el infinito y más allá

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“Era música poco comercial, música extraña, no muy amable a los oídos de un oyente medio. Por lo cual era difícil que trascendiera a un público grande”

Texto: Raúl Tamarit

El periodista Carlos Rego se sumerge a través de “Derribos Arias: Licencia para aberrar” (RPM 66 Edicions) en el mundo de uno de los grupos más transgresores, para dar a conocer de primera mano las entrañas de Derribos Arias desde sus inicios. Con unas características únicas marcadas en gran medida por el carácter y la personalidad de su líder, Poch. Un libro que atrapa desde el primer momento. Con anécdotas y la voz de los que sobrevivieron a una época clave de aperturismo sonoro.

¿Es una empresa arriesgada escribir un libro sobre DDAA? No estamos hablando precisamente de un número uno a nivel popular.

Pues ahí estaba la gracia del asunto. Supongo que habrá un mercado grande para hablar de los que triunfaron. Pero en este caso los que no lo hicieron tienen un interés añadido y una historia previa antes de Derribos Arias muy interesante. Una historia que yo imaginaba interesante por lo que sabía, y poco a poco, conforme fui investigando, me pareció más interesante todavía.

Derribos Arias era de los grupos que más éxito tenían cuando empezaron los sellos independientes. El single de “Branquias bajo el agua” debió agotar toda la edición, unas 5.000 copias, eran muchas. Lo que les faltó es dar el gran salto al gran público como hicieron Gabinete Caligari, o Radio Futura, e incluso Loquillo que ya andaba por allí. No obstante era de los grupos que tenían más probabilidades, y tenían mejor prensa. Incluso que vendían más discos.

¿Tuvo algo que ver el carácter de Poch?

Yo creo que deseaba tener algo de éxito. El problema es que su música no estaba nacida para el éxito masivo. Aquellos grupos pasaron de ser independientes, de grabar singles de tiradas muy cortas, a casi de repente, en dos o tres años, a pasar a vender muchos discos. Ese paso en Derribos Arias era un poco difícil por el tipo de música que hacían. Era música poco comercial, música extraña, no muy amable a los oídos de un oyente medio. Por lo cual era difícil que trascendiera a un público grande.

No había nada parecido en ese momento. ¿Tal vez en lo que se vino a llamar las hornadas irritantes?

Las hornadas irritantes eran muy interesantes al principio. Era como música de cachondeo, quizá Glutamato Ye Ye fue algo más; pero es que Derribos Arias no era simple cachondeo, las canciones de Derribos no son chistes. Puede que tengan un mensaje un poco extraño, muy personal. “Branquias bajo el agua”, por ejemplo, una canción que habla de algas verde azuladas, algas cianofíceas…

Bien podría ser una canción del verano.

Podría ser. Una canción de un verano extraño. (risas)

Ellos por amistad, y por relaciones personales, sí estaban dentro de las hornadas irritantes. Al parecer el nombre se le ocurrió a Poch. En aquella época también habían grupos como Siniestro (Total) que también eran bastante irritantes, pero tenían algo, tenían el chiste. Buenos chistes.

¿Te has puesto en contacto con personajes que tuvieron que ver en el entorno de DDAA?

Lo principal era hablar con gente del grupo. Una vez conseguí hablar con los tres miembros de la banda ya me puse en contacto con periodistas de la época, cómplices y colaboradores. Con Patacho de Glutamato, con Julián de Siniestro que era muy cercano al grupo; y con miembros de La Banda sin Futuro como Antonio Tarín que luego formó en Valencia Amor Sucio, o con Ñete (Nacha Pop) con el que también colaboró, entre otros, y que me fueron dando una visión de la época, y de Poch, que es con quien no se puede hablar, obviamente.

¿Se te ha quedado alguien en el tintero con quien te hubiera gustado hablar?

Me hubiera gustado hablar con Iñaki de Glutamato. Nunca llegó a contestar a mis mensajes. Era un personaje muy cercano a Poch, lo conoció muy pronto, al llegar a Madrid. Incluso cuando Poch estaba enfermo creo que lo llegó a visitar.

Extracto de la entrevista realizada en el programa Tal Vez Mañana del 4 de enero de 2016