Que se pare el mundo: Primavera Sound vs Star Wars

Que se pare el mundo: Primavera Sound vs Star Wars

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“Facebook debería tener una herramienta que calificara el nivel de excitación en algunos post. Algo así como: está sobreactuando; rebaje el nivel de emoción; o tampoco es para tanto, piénselo bien”

Artículo de opinión sobre el entusiasmo en el que se toman ciertas noticias en las redes sociales. 

Texto: Raúl Tamarit

No consigo recordar en la era pre-RRSS cómo se podía contener la excitación de algo que te gustaba. O realmente es que gustaba en la justa medida y se comentaba en el entorno más cercano con cierta vehemencia y punto. No me imagino saliendo a la calle gritando desesperadamente que el Primavera Sound, o que el FIB, o el festival de turno tenía ya cartel definitivo. No me lo puedo imaginar por más que lo intento llamando a la puerta del vecino: “Caballero, brutal el cartel de este año del Primavera, eh?

No seré yo quien diga que el cartel del Primavera Sound no es apetecible. Pero no mucho más que otros años y otros festivales. ¿O es que Radiohead, o Suede, o Pj Harvey, o Mudhoney o LCD Soundsystem, nunca han venido por aquí? O espera, será por… ¿cómo se llaman? Ah, ya me acuerdo, Los Chichos. Francamente plausible la facilidad para desprejuiciar a catervas indies, ya lo hicieron con Motörhead en 2006. Ahora, si se rindieran ante, porque no decirlo, Rosendo, por ejemplo, redondearían su intención de crear discordia y epatar. Demasiado obvio. Olvidémoslo; mentiría como un bellaco si dijera que no quiero ver a Dinosaur Jr, o a Deerhunter, a Brian Wilson o a Richard Hawley. Pero con la emoción justa. La de ver a bandas importantes que te gustan, que tienes sus discos, en propiedad, no en la red, y que de alguna forma te han pellizcado en algún momento.

La alegría con la que se tratan ciertas noticias es desconcertante. Ya sea la presentación de un festival, o la última de la saga de Star Wars. Vaya usted a saber el dinero que le han hecho ahorrarse algunos en publicidad a la factoría Disney, actuando como máximos accionistas de la multinacional. Como si sus ingresos mensuales dependieran del éxito de Star Wars. Algo parecido ocurre con la muerte de algún icono rock: “no sé qué haré sin su música, estoy desconsolado”. Seguramente si a muchos les preguntan no saben cuál fue su último trabajo, y si lo saben, con toda seguridad ni se han molestado en comprarlo. Y al rato a otra cosa, mariposa.

Facebook debería tener una herramienta que calificara el nivel de excitación en algunos post. Algo así como: está sobreactuando; rebaje el nivel de emoción; o tampoco es para tanto, piénselo bien.

Una situación que hace pensar. O bien que muchos están faltos de emociones en su día a día o, tal vez, que el compartir la noticia, mostrar su euforia y apuntarse al carro de la mayoría les hace sentir bien con ellos mismos. Y así de paso aparentar tener buen gusto y estar en el candelero. No seremos nosotros los que les privemos de ese gran momento de felicidad.

No me los quiero imaginar en el día de su primera comunión, o cuando cumplieron la mayoría de edad, o cuando se les case una hija. Igual no tan entusiasmados como cuando se ha dado a conocer el cartel del Primavera Sound o con la última de Star Wars. Hay cosas que no las supera nada.